Mostrando entradas con la etiqueta Verso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verso. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de abril de 2024

COMBUSTIÓN


Mis versos son

incas ufanos,

cielos peruanos

en combustión;

liberación

desgarradora;

el día y la hora

cuando yo emigro

hasta el peligro

de ser aurora.

 

Corren mis versos

a la deriva,

de forma altiva

sobre universos

demás perversos,

demás patraños.

Huyen de engaños

y rimas trágicas

con frases mágicas

envueltas de años.

sábado, 5 de septiembre de 2020

RECUERDO


Yo quisiera que me entierren
sobre nubes de recuerdo
para que mi nombre duerma
con el vaivén de los cielos.
Mirar, por sobre los hombros,
ese espacio de universo
que no he visto estando en vida,
y veré estando (bien) muerto.
… ¡Yo quisiera que me entierren
con el vaivén de los cielos!

Cuando mis huesos entierren,
ha de burlarse el recuerdo;
cuando mi espíritu duerma,
se oirá mi nombre en los cielos.
Pesarán mucho mis hombros
como pesa el universo,
ya que así pesa la vida
cuando uno se encuentra muerto.
… ¡Cuando mis huesos entierren,
se oirá mi nombre en los cielos!

viernes, 4 de septiembre de 2020

UNA DÉCIMA BLANCA


Aunque ha venido de España
desde mucho tiempo atrás,
la verdad que no me importa,
ni me incomoda lo dicho.
Espinel ha sido grande
al igual que don Quijote.
Pero en mi patria despierta
lo omnipotente del verso
con los poetas sensibles
y la décima celeste.

La tradicional historia
se guarda como secreto
los afectos de mi tierra
y una oración celestial.
Porque Dios escribe rimas
desde el cielo de los hombres…
Y también desde los mares
ancestrales del Perú
puede cantar cumananas
y tocar cajón peruano.

No llegan las consonantes
para la rima dantesca,
que quiebra con estructuras
y locas imposiciones.
La décima está callada
como nostalgia de siglo,
porque se requiere un verso
para escribir emociones
que digan más que la vida
y escondan más que la muerte.

La décima blanca llega
sobre un caballo de otoño
a trascribir el pasado
y revivir el presente.
La décima llega sola
con sus fuertes torbellinos
que llevan a la locura
sin entender la virtud,
de aquellos que nunca siguen

la verdad de la mentira. 

ÁNGEL -SONETO

Antes de mis enojos, tu sonrisa; antes de mi soberbia, tu humildad; antes de mi mentira; tu verdad; antes de mi calor, tu dulce brisa....